Consumiendo Islas

cab-kolanta-1

“One is constantly reminded how to travel is to destroy what you came to discover, both culturally and environmentally.”
“Uno recuerda constantemente cómo viajar es destruir lo que has venido a descubrir, tanto a nivel cultural como medioambiental.”
Etienne Robert (uno de los gemelos canadienses que conocimos huyendo de Mumbai)

Hagan juego señores. Llegó el turismo: pancake, espaghetti y pizza para todos.

Llegamos a Tonsai Beach y la basura india nos saluda de nuevo. Huímos a la mar en kayak. Las playas paradisíacas de la mañana se traspapelan en la memoria entre brazadas y el mar negro por la noche antes de dormir, y en sueños.

Ko Phi Phi es una mezcla de naturaleza y atropello, el tsunami turístico ha ahogado la playa y la autenticidad. Buscamos un refugio y lo encontramos. Me encanta oír el mar desde la habitación. Tengo sueño, me froto los ojos. Quiero vivir del todo este momento, que no escape, que no pase de largo.

¿Cómo? Cada vez tiene menos sentido moverse para Ver. Comemos en el “bar de siempre” la mejor comida de Tailandia, al lado de una mezquita, unos niños jugando. La mejor manera de recorrer Ko Lanta es a través de esta estampa y cerrando los ojos ante el ocaso del día.

Ko lanta es casa o es que ahora cualquier sitio ya es “casa”.

Veo Tailandia tranquila. Al menos sus gentes. Nos acabamos de conocer, pero en la cena Tailandia es callada, come tranquila entre los sabores que explotan en la boca, dulce, salado, picante, ácido. Completo festival. Entre sabores y silencio, me va contando su historia. La escucho como a los mares. Es seductora y lo sabe. No es joven pero no es vieja. Aunque sabe que está siendo utilizada. De descubrimiento tropical, desconocido y exótico a muñeca rota y gastada, de identidad propia a camaleónica para satisfacer al visitante. Que llega, deja huella y se va. Amor pasajero.

No quiero viajar, quiero perderme del todo, volver al vacío y empezar otra vez desde el principio.

Consumir países, lugares. Destrozarlos con tu visita. Países convertidos en productos, viajar para consumir experiencias.

Y seguiremos buscando lugares fuera de la Lonely Planet donde se sorprendan al vernos y no haya oferta turística, seremos los descubridores de un lugar nuevo, nos sentiremos Marco Polo por un momento y será el inicio de una pérdida.

O.

Fotos: O e Iko-LANTA1 ko-LANTA5ko-LANTA6ko-LANTA2ko-LANTA12 ko-LANTA8ko-LANTA11ko-LANTA10

Share on FacebookPin on PinterestShare on TumblrTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someone

8 Comments

  1. VaneM · 7 noviembre, 2014 Reply

    Qué envidia sana cada vez que os leo!!! disfrutad, disfrutad y disfrutad!!
    La foto de la niña con la bolsa de agua me encanta!, sus colores, su luz…preciosa.
    Besazos!!

  2. Ju · 7 noviembre, 2014 Reply

    Ayyxs aquest instint conqueridor de la golfeta…res omplirà més que el buit!!! Petonets carinyets MUÀ

  3. O- · 8 noviembre, 2014 Reply

    La Foto es de I, que bien que disfrutéis, que llegue… Petons Ju i Vane!

  4. macarena · 8 noviembre, 2014 Reply

    I, vaya fotazo… impresionante

  5. Maricris · 8 noviembre, 2014 Reply

    ¡Preciosísimas las fotos! ¡Son alucinantes!. Besitos

  6. carmen · 8 noviembre, 2014 Reply

    Estoy de acuerdo, las fotos son preciosas. Gracias por compartir.
    Besos y abrazos.

  7. inigo · 10 noviembre, 2014 Reply

    ….y será fantástico cuando lleguéis a Barcelona con la mirada del que aterriza aquí por primera vez…y la podáis también destruir….y nos lo expliquéis a los que no la hemos podido mirar desde fuera. FOTAZAS!!!

  8. Nano · 6 diciembre, 2014 Reply

    Hagan juego señores. O. Consumiendo islas.

    Lo que más me gusta de este blog es la autenticidad, el rol que ha tomado cada uno de los personajes. Ella es la pasión y él es el cobarde. Y así se refleja en cada una de las entradas, en el tono de sus relatos, en cómo se expresan. En España todos somos apasionados y todos somos cobardes. Sin excepciones. Clima (calor) pasión, inseguridad (educación) cobardía. Luego está lo de ser humilde y aceptarlo. Y más tarde demostrar que realmente lo somos. Honestidad. O e I no necesitan demostrar nada. Las 120 respuestas que han recibido hablan por sí solas. Plus una exposición. Y todo esto en sólo dos meses. ¿Me pregunto qué pasaría si obtuvieran la residencia permanente en el extranjero? ¿Se convertiría todo en una orgía artística? ¿Saltaría todo el mundo en este pabellón cultural?

    O, narra y combina. Describe el ambiente, la situación, el entorno, lo que en “este preciso instante” sucede a su alrededor. Todo “este preciso instante” lo combina con “el sentimiento de ahora”, sus emociones, sus inquietudes, cómo todo “este preciso instante” le afecta a ella. Esto es lo que, en mi opinión, la hace ser una gran narradora.
    Ejemplo:
    Ko Phi Phi es una mezcla de naturaleza y atropello, el tsunami turístico ha ahogado la playa y la autenticidad. Buscamos un refugio y lo encontramos. Me encanta oír el mar desde la habitación. Tengo sueño, me froto los ojos. Quiero vivir del todo este momento, que no escape, que no pase de largo.

    Este pequeño párrafo está cargado de información: qué es Ko Phi Phi, qué están haciendo los personajes, qué le gusta a ella, dónde está, qué hace y qué quiere. Como este párrafo hay cien mil.

    Cada párrafo contiene las dos vertientes. Descripción y emoción. Diario y pasión. De ahí que nos atraiga tanto, porque no solo nos hacemos una idea del entorno sino que además, por el mismo precio, nos metemos en la piel del personaje, lo vamos conociendo, viendo como evoluciona. ¿Por qué se extrañan algunos lectores al cuestionar los sentimientos de I o de O? Estoy seguro de que el 95 % de los lectores de este blog no hubieran durado más de dos meses en este complicado, duro, laborioso, agotador, amenazante y peligroso viaje. Señores y señoras lectores, salimos sin billetes ni monedas ni lenguajes ni comida. Salimos sin brújulas ni amigos ni familias ni destinos. Salimos desnudos de Barcelona para morirnos de asco en Mumbai. Disfrutamos de la India en Tailandia. Disfrutamos de Tailandia en Malasia. Disfrutamos de Malasia en Birmania… Está claro que cada destino tiene su recompensa: Café Ooty, Mudumalai, elefantes y playas paradisiacas, Sudah y la comida tai. Pero para llegar a ese limbo, antes hemos pasado por veinte infiernos.

    Y al final llegan las imágenes. (Me gusta que las imágenes vayan después del texto, de lo contrario los textos perderían la extraordinaria fuerza que tienen).

    Salimos a explorar la vida con los ojos cerrados y hemos hecho malabares con el corazón, la pluma y el cerebro. La libertad de expresión es fundamental, pero opino que algunos comentarios se deberían de elaborar un poquito más. Se trata de un salto al vacío, no de un “marujeo facebookiano”. Ellos están haciendo todo esto por nosotros, hagamos un poquito más por ellos. No vale sólo con una palmadita en la espalda y un saludo desde BCN. Para eso tenemos whatsapp. En todo caso, MC ( que ya está saltando ) y la mamá de O ( que no sé quién es) pueden decir, hacer y deshacer lo que les dé la gana. Pero el resto… hay que sudar un pelín más la camiseta. No somos niños. Nos estamos haciendo viejos. Este es un blog para descargar. Nadie va a cuestionar a nadie, nadie va a evaluar a nadie, nadie va a criticar a nadie. Algunos ya lo han hecho.

    Es mejor un buen comentario que cien mil frases vacías. Esta claro que las fotos son impresionantes (pero… ¿por qué lo son? ¿Qué vemos? ¿Qué nos aportan?) También podemos decir que alguna sobra, por una u otra razón. No pasa nada. Ellos lo valorarán infinitamente más.

    Estoy seguro de que algunos comentarios les pueden provocar un segundo de satisfacción a los viajeros. Uno sólo. Alarguemos ese miserable segundo. Convirtámoslo en eterno.

    Hagan juego señores.

Leave a reply