Ese bar

DEF

Los días acaban rápido y el tiempo se expande a la vez que vuela. El destino corre detrás de mí, me persigue.

Llevamos casi dos meses de viaje. Me parece más difícil volver que seguir. Mis cosas, la rutina, el mundo, nuestro mundo. Se acumulan las palabras, las ideas, ganas de abrirse y la vergüenza de mostrarse. Salto.

Que el tiempo pare. Quiero frenarlo con las manos. Arañar las horas. Lejos de perder la noción del tiempo, soy más consciente de que cada momento importa y de que cada decisión marca la siguiente.

Cada vez lo tengo más claro, ese día en el que entré en ese Bar cambió mi vida para siempre. Es así. En el viaje es de esta manera cada momento, entrar o irse. Dormir o levantarse.

Dile que pare un rato, que descanse, que nos deje bajar. El tren no se detiene y la máquina resuelve desoír al maquinista. El tiempo sigue veloz su carrera.

¿Viviré otra vez como antes? No puedo imaginarme mi futuro, tampoco quiero. Si imagino, seguro que nada será como creo, mejor desimaginar.

O.

 

Fotos: O e I

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8 Comments

  1. Pepe Rodenas · 12 noviembre, 2014 Reply

    Mejor vivir

  2. carlos E. · 12 noviembre, 2014 Reply

    Que “envidia” dais!!!
    Me he mirado ya casi todos los post. Una pasada. Os voy a ir siguiendo “de cerca”. Un abrazo y cuidaros mucho!!

  3. carmen · 12 noviembre, 2014 Reply

    Cada minut, cada segon que passa canvien el futur. El temps deixa la seva petjada centimetre a centimetre… a la pell i a l’ànima., moldejant el futur com si fos de fang.
    Mai és “com abans”

  4. carmen · 12 noviembre, 2014 Reply

    Molts petons i una abraçada als dos.

  5. Cristina · 13 noviembre, 2014 Reply

    “Dar vueltas al pasado o acumular miedos respecto del futuro constituye una pérdida de energía mental, emocional y espiritual.” Brian Weiss
    Vivir el presente.

  6. Sandra Lebrón · 13 diciembre, 2014 Reply

    Imaginar???? Para qué??? Mejor vivir…el presente!!! Que lo estáis haciendo genial!!! Que envidia!!

  7. Nano · 18 diciembre, 2014 Reply

    Me parece más difícil volver que seguir. O. Ese bar.

    Está claro que hay que vivir en el presente pero… ¿Quién lo hace? Personalmente opino que el presente no sirve para nada sin futuro, sin pasado. No tiene sentido. No hay nada en él, está vacío la mayor parte del tiempo. Es como el silencio. No existe. No se puede vivir constantemente en el presente. Nadie lo hace. Puro idealismo. Lo he notado, lo he visto, lo he sentido, lo he vivido, he hablado con mi entorno, interrogado a los seres más extraños y a los más queridos. Con los labios, con los ojos, con el cuerpo. Todo el mundo tiene un plan, por muy malo que parezca.

    Vivir en el presente supone romper todas las barreras de la moral, saltarse el modelo de convivencia, atravesar la libertad del prójimo. Partir la estabilidad. Precisamente lo que todo el mundo teme. Un salto al vacío. ¿Lo tenemos que ver como algo bueno, o es simplemente todo malo?

    He intentado por todos los medios vivir el presente, pero no ha habido manera. Cuando lo he hecho ha aparecido un conflicto. Siempre me preguntan ¿Estudias o trabajas? ¿Tienes novia? ¿Qué hiciste ayer y qué vas a hacer mañana? Quieren saber lo que hago, lo que he hecho o lo que haré, para decidir qué hacer conmigo y con ellos mismos. He dejado de soñar con lo de vivir en el presente. Es una pérdida de tiempo. Nadie es capaz de soportar esa esporádica sensación de deseo, de la vida espontánea. Cuando lo intento siempre me llevo a alguien por medio, a mi pareja, a mi familia, a mis amigos. Y quien lo hace muere pronto. En ese mundo idílico hay demasiada soledad, aunque todos queramos/ digamos pertenecer.

    Si acaso, me atrevería a decir que únicamente vivimos el presente cuando, delante de un piano, componemos una melodía inventada, o cuando bailamos salsa, merengue o chachachá. Incluso cuando cantamos. Quizá lo vivimos también cuando vemos un documental por el cual nos sentimos incapaces de despegarnos del sofá, o al ver una película, una obra maestra, por la cual permanecemos totalmente inmersos en ella. Seguro que existen más ejemplos, quizá infinitos, pero no como un modelo de vida.

    También opino que vivir constantemente en el presente lo hacen los locos ( aquellos que lo están realmente, los enfermos) pues, dentro de su insana cabeza, no saben bien bien lo que hacen y, a modo de impulsos, descargan ciegamente su energía contra el mundo. Se mueven y viven impulsivamente, como los niños.

    Lo que intento ahora es invertir el tiempo en cosas que me hacen sentir bien, en cosas que me acercan a la felicidad. Quizá dar la vuelta al mundo sería una de ellas, pero no la concebiría com vivir el presente. Si, en cambio, si bajara a la calle y a la primera que viera la invitara a dar la vuelta al mundo conmigo, abandonando en ese punto de locura a mi mujer y a mis tres hijos.

    En la vida cotidiana de los adultos, por muy espontánea que una decisión parezca, siempre hay una planificación o una referencia detrás. Y una meta delante.

    Sin ir más lejos, el caso de los viajeros es un ejemplo claro. Queremos que ellos vivan el presente, incluso creemos que ellos están viviendo el presente. Pero yo no lo veo del todo así. O e I no se despertaron una soleada mañana de septiembre y decidieron dar la vuelta al mundo. Llevaban años pensando en la posibilidad de hacerlo, mucho tiempo soñando con llevarlo a cabo. Lo pensaron con antelación, ahorraron, se pusieron de acuerdo sobre cuándo partirían, qué día y qué ruta iban a hacer. No dijeron Rusia, Madagascar o Guatemala. Decidieron que sería Oriente su destino aunque no supieran el camino ( como bien dijo I en “Deprisa deprisa”). No se fueron al Prat y dijeron “pito pito gorgorito dónde vas tú tan bonito/a”. Ahora que están viajando tampoco creo que estén viviendo en el presente. Sí qué hay más presente que pasado o que futuro, pero no es constante. Piensan en lo que van a hacer hoy y en lo que harán mañana. Cuando viajan casi que está más presente en sus mentes el compartirlo, el contárselo a sus amigos, que el vivirlo. Como es este blog. En este caso, vives para contar, no para sentir o vivir. No sé sí es bueno o malo pensar así, pero no vives el presente si piensas así. ¿Están realmente de viaje?

    Yo no quiero que el tiempo pare. Sólo quiero parar de crecer. No quiero ser más mayor. No quiero estancarme. Tampoco mirar atrás. Vivo condicionado con todo lo que me rodea, y aquí no hay libertad. Soñé, sueño y soñaré. Ese es el presente más cercano al que puedo aspirar. Mi presente diario.

    Me sorprende que algunos lectores aconsejen a los personajes (y fijaos que digo personajes, y no personas, ya que veo el blog como un diario creativo y no personal) sobre lo de vivir el presente cuando, al mismo tiempo, a muchos (según lo leído) les gustaría dar la vuelta al mundo. ¿Son creíbles todas estas opiniones? ¿Son válidas todas estas manifestaciones? Con todo el respeto del mundo, a mi no me dicen nada. No llego a ninguna parte. Mucho vacío en este salto.

    Para O

    Estoy convencido de que ya nada será como antes. En Ese bar me ha venido a la mente el recuerdo de Manchester. Especialmente con la frase que hace referencia a mi título, a tus palabras. Yo no quería volver a Barna, pero tras medio verano con I en Menorca (quizá las mejores vacaciones de mi vida) y otro medio con A en BCN (probablemente las peores vacaciones de mi vida), me volví a estancar. Rutina tras rutina y alcohol tras vitamina. Pero tuve la suerte de volverme a escapar. Y cuando lo hice me di cuenta de que ya le había perdido el miedo a la vida. Me di cuenta de que lo de ser un ciudadano del mundo no era una ilusión o una novedad, sino un hecho. Me había sacado el pasaporte internacional.

  8. Ju · 18 febrero, 2015 Reply

    Hola! m’agrada molt el teu post ona i amb relació al passat, present i futur precisament perque res s’atura el fet de voler trobar moments de present i trobar-los em resulten vitals, és la màxima unió cos-ment-esperit i viatjant s’incrementa l’oportunitat de practicar-ho. Responent alguns interrogants de Nano, crec que en la necessitat del present, la unió (personaje-persona-escenario), aquest ioga ens permet tenir una actitut més serena a qualsevol esdeveniment. No es un consejo es como que de momento te percatas (algo sucede) y en breve todo continúa y algo ha cambiado. Petó

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